Los relojes se detuvieron a la una y diecisiete, hubo un potente destello de luz y luego una serie de pequeñas sacudidas. Creo que es octubre, pero no puedo estar seguro, hace años que no uso un calendario. Cada día es más gris que el anterior, hace frío, cada vez más, el mundo se muere poco a poco, los animales no han sobrevivido y todos los cultivos desaparecieron hace mucho; pronto desaparecerán todos los árboles del mundo. Las carreteras están pobladas por refugiados que arrastran carritos de la compra y por bandas con armas que buscan combustible y comida.
Durante un año hubo incendios en las colinas y gritos trastornados. "Contemplad el valle de la matanza", Jeremías 19-6. Ha habido canibalismo, el canibalismo es el mayor temor. Lo que más me preocupa es la comida, siempre la comida, la comida, el frío y los zapatos.
A veces le cuento al chico viejas historias de valor y justicia, aunque me cuesta recordarlas. Sólo se que el chico lo justifica todo, y que si él no es la palabra de Dios, entonces Dios nunca habló.
La carretera.
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