sábado, 22 de diciembre de 2012
viernes, 21 de diciembre de 2012
miércoles, 5 de diciembre de 2012
Tus silencios...
Fueron ellos, tus silencios, quienes desestabilizaron los cimientos de aquello que creamos, pero fueron mis manos, mi voz y mis actos quienes destrozaron todo el mundo que había en lo más profundo de nuestros ojos...
lunes, 3 de diciembre de 2012
Quiero que recuerdes...
No me estás haciendo caso de lo que te estoy diciendo, quiero que recuerdes lo bien que me iba la vida sin ti...
lunes, 26 de noviembre de 2012
miércoles, 21 de noviembre de 2012
domingo, 18 de noviembre de 2012
sábado, 13 de octubre de 2012
lunes, 8 de octubre de 2012
lunes, 17 de septiembre de 2012
La tristeza...
(...) por mucho que llores, lo peor no es llorar, que eso a veces está hasta bien, porque te quedas nuevo, lo peor empieza cuando ya no puedes llorar más, y entonces te das cuenta de que la tristeza es más bien algo sucio, como un grumo gris, espeso, una pelota de barro dentro de los pulmones y que pesa, y la notas al respirar, todo el tiempo, (...) y te despiertas de puta madre, (...) y entonces, ¡hala!, otra vez ese peso, de golpe, y levantarte, y vestirte, y andar con el pecho lleno de barro, comer con el pecho lleno de barro, hablar mientras notas que tienes un grumo enorme en la garganta, un grumo espeso y sucio, muy sucio... La tristeza es una mierda, eso es.
Almudena Grandes
Estaciones de paso.
jueves, 13 de septiembre de 2012
Fastidiate.
De las fantasías diurnas en la carretera no había modo de despertar. Siguió caminando pesadamente. Lo recordaba todo de ella salvo su olor. Sentado en un teatro con ella al lado inclinada al frente escuchando la música. Volutas y apliques dorados y los pliegues del telón como columnas a cada lado del escenario. Ella le tenía la mano cogida sobre el regazo y él notaba la parte superior de sus medias a través de la fina tela de su vestido de verano. Congela ese fotograma. Ahora maldice tu oscuridad y tu frío. Fastidiate.
martes, 11 de septiembre de 2012
Complicado...
Y allí, allí se fue, junto de las estrellas que había de comprender, que aunque ya no estuviera , quiero creer que hasta el día que me muera voy a poder verte hasta el día de tu muerte, y nunca sabré si no vienes a verme voy a pensar que no creo en la muerte,
quiero ser un fantasma el día en que deje de respirar para poder rápido volar para verte, y juntos vengarnos de toda esa gente que nos ha jodido tanto, tanto tantas veces, quiero ser un fantasma el día en que deje de respirar para poder rápido volar para verte...
Todo o nada
Complicado...(fragmento)
lunes, 10 de septiembre de 2012
Desesperación.
Jamás habria imaginado yo que nunca tanto dolor habrías podido soportar aqui sentado, sigo pensando que nada entiendo, que nada de esto es lo que imaginé, que prefiero cien mil veces, confundirme a obedecer, no pasa nada, sigo pensando, que seguiré esperándote..
Lamento bien por dentro, no haber estado al cien por cien, me quedé sin talento, y ahora vuelvo a comprender que somos del momento y que jamás retrocederé, descuida si voy lento no te pongas tu a correr...
Te espero donde quieras, donde quieras yo estaré como quieras, las veces que te abandoné no las recuerdo bien, descuida si me despedí más de lo suficiente, espero que no te hayas dado cuenta de lo que te dice la gente.
Jamás me he despitado tanto esperame a volver que no me encuentro bien, con la boca llena de sangre, no puedo cantar bien, no puedo cantar bien, prefiero subir antes que bajes, no quiero sentir cuando acabes, no olvides reír si ves que nadie lo hace, recuerda que vi como quisieron matarme, no olvides matar si ves que alguien se ríe de ti.
Siento emocionarme cuando escucho tus gritos buscándome, lástima que fuera solo un sueño, o quizás no, ¡no lo sé!
Mi corazón le pregunta a mi cabeza que le duele, que le piense la tristeza, que la sangre le sabe rara desde unos días atrás. Le comenta que pregunte por sus venas, que por más que da de vueltas él no le encuentra la respuesta y piensa que vaya a tratarse de una trampa de una treta.
Mente explícale a tus ojos que se abran bien que ante todo no querría enloquecer y que se inquiete y que se altere que le busque la respuesta el corazón bombea desesperación, que se atragantan todas mis venas de dolor, que no merece más la pena tanta pena con pasión y el corazón grita de infarto que su sangre se condensa, y ya esta más que harto.
Y dime cual va a ser la manera de poner fin al disparate, de pensar que es fácil, que seguro saldrá y luego ver que nada de esto sale y encontrar la manera de seguir peleando acostumbrarnos a volver a caer porque aunque tragues agua, debes seguir nadando si es que no quieres que te arrastre la corriente para siempre al fondo del mar..
Aquí estoy yo, malherido, asaltos con las piedras, susurro a las esquinas, los sueños que me entierran, porque nadie me aviso de este daño como actor de una farsa, no me abandona la mala racha, estoy cansado de ser yo mismo, quien se queja y estira del nudo a la vez.
Muy bien, dispuesto a darme de ostias con la vida, ya sé, que quien no te la perdona te la quita..
Te prometo que no habrá más sufrimiento cuando consiga explicarme esta movida que te juro por las cosas que mas siento que las cosas que mas siento están a la jodidas ya me comentó que no le hiciera más favores y que a aquel hijo bastardo, ¿no ves que le pones tanto?
Que parte de tu piel y de tu ser a tus canciones que deje en paz al mundo con sus simples ilusiones, que esta bien así tranquilo, que se siente más seguro, porque dices que los mudos son capaces de cantar cuando dices que los sordos son capaces de bailar cuando dices que hay un ciego que a ti te ha visto volar.
Nunca te fijaste en la gente, siempre te cambiabas de acera, mientes cuando dices que mientes,
huyes si viene la primavera porque dices que no quieres verte en situaciones tensas, de subidones de amor que te dan asco a la cabeza que de repente te quiero y ya que quieres que te quiera... no querrás que te quiera...
Buscas perdido en la basura algo que quieres que te encuentre pídete algún deseo que cumpla
y no te preocupes por comerte; juntas preguntan de la duda pues claro juntos hasta la muerte, pensabas que dejaría perderte, nunca, de ninguna manera, de ninguna manera, de ninguna
manera...
Abro los ojos y me encuentro una tormenta grande y me pregunta que como hice ya para tirar pa'ante, y ¿de que rayos se alimenta ya cuando le falte el aire? si echa alguna vez de menos algún arcoiris que le consolase y que le contase las cosas diferentes, que por no ser de colores
siempre cae la mala gente, siempre cae la mala gente...
Llueve y lloró, lloró y lloré...
Explota la tormenta, a ver si se me llena de fuerza la cabeza, a ver si me refuerza las cosas que me cuenta, que creo que ya no puedo más...
Parece que hay jaleo, disturbios a las puertas del reino de los cielos, exigiendo clemencia me voy que tengo miedo que me detengan. Pues hace ya algún tiempo que buscan mi cabeza y ahora ya tiene precio, habrá una recompensa para un ángel necio que me detenga.
Porque del cielo hace ya mucho que bajé, cambié mis alas por un trozo de papel para escribirte que por qué ya no venias a visitarme como antes solías hacer. Y al ver que no me respondías, borre mi nombre de la lista de Jahvé, le di mi fuego al cielo para no volver, fue entonces cuando comprendía que ya había muerto. Y comprendí porque no servia ya de nada el escribir las cartas que yo te escribía.
Perdí mis alas por un trozo de papel, me convertí en tormenta y muerto me quedé, sin cielo y sin respuesta me arrepentiré, sin cielo y sin respuesta me arrepentiré, cambiar mis alas por un trozo de papel.
Lamento haber jodido mi momento entero a reventar por dentro aunque no quiero que me quemen el corazón...
Todo o nada.
Desesperación
|
viernes, 7 de septiembre de 2012
martes, 28 de agosto de 2012
Incapaz.
¿Nunca habéis tenido la sensación de que algo falla o no cuadra en vuestra vida?
A mi me ocurre cuando me despierto de madrugada y no puedo volver a conciliar el sueño. Odio pensar que la persona por la cual no duermo, seguramente, descansa a pierna suelta, como un rey o una reina, y yo, incapaz de cerrar los ojos durante más de treinta segundos.
sábado, 25 de agosto de 2012
Tus ojos
Tumbado en la cama, a altas horas, mirando al techo, empapado en sudor; y tus ojos no se apartan de mi mente.
miércoles, 22 de agosto de 2012
viernes, 3 de agosto de 2012
No hables, piensa
Un silencio estresante día tras día, siempre a las mismas horas, durante estas me veo obligado a interpretar su significado, intentando adivinar que hay en el interior de tu cabeza.
domingo, 29 de julio de 2012
viernes, 27 de julio de 2012
El día que dejé de quererla.
Soy incapaz de recordar si se trataba de un lunes, un miércoles o un viernes; supongo que simplemente ni lo pensé. Tampoco podría decirte si hizo sol, no recuerdo las nubes, ni siquiera si llovió.
Pienso, pero en mi mente no aparece la portada del periódico que leía mientras, al igual que todas las mañanas, desayunaba; supongo que hablaría de la prima de riesgo, como siempre.
Supongo que, como el resto de los días, comí y cené, reí.
¿Sabes cómo dejé de quererla? Simplemente se fue, ese sentimiento, y , por suerte, nunca más volvió.
lunes, 23 de julio de 2012
Como sal en las rocas.
Y a ti que tanto tiempo atrás observé desde las sombras, como si fuese un voyeur cualquiera que desease tu cuerpo, pero no es así.
Deseaba tus ojos, tus labios, tu pelo y tus manos; deseaba conocer que había en aquella mente.
¿Y ahora?
Ahora ya no se lo que deseo, lo que quiero, lo que anhelo, si eres tu o soy yo. Como restos de sal en las rocas temo quedarme adherido a ellas, temo frenarme en el tiempo, al igual que temo que esto pierda esa aureola de misterio en la que quedó envuelta en un principio y parece desvanecerse con cada beso, con cada caricia.
Como aquellas caricias en tu cama, como aquellos besos a escondidas de toda mirada, por miedo a esa gente que nos ha hecho tanto, tanto daño, por miedo a repetir errores, por ello quizás, por ese miedo, me atraes tu, y nadie más.
viernes, 20 de julio de 2012
jueves, 19 de julio de 2012
martes, 17 de julio de 2012
Porque no quiero entenderte.
Podría describir rápidamente aquello que suelo hacer cuando escribo, cuando escribo pensando en ti, es simple, me siento frente a mi mesa, con una vieja libreta ante mí, busco un bolígrafo y me pongo a escribir. Seguramente, como siempre, el bolígrafo no funciona, y me veo obligado a buscar otro por la habitación, para darme cuenta de que este tampoco escribe; y repito la operación con miedo a que las ideas se evaporen de mi mente.
Pero vamos a lo importante, y es que esto que te cuento no quiero que parezca bonito, quiero decir la verdad, tal y como es, tal y como debería sonar. No voy a negar que me tiemblan las manos a cada palabra que escribo, y aunque estas no temblaran mi letra seguiría siendo igualmente pésima. No puedo ocultar que mi corazón se acelera y sudo empapando el papel, el bolígrafo y mi camiseta.
Leo y releo lo que escribo, la cual cosa no voy a hacer con esto, lo volveré a leer cuando lo pase al ordenador y no pienso cambiar nada. Corrijo hasta la saciedad todo lo escrito para que suene bien en mi cabeza, sabiendo que ni siquiera así sonará bien a aquellos que lo lean.
Al menos, puedo decir que he cumplido al no corregir nada de lo escrito, quizás me quede tranquilo, quizás solo quiero decirte que no quiero entenderte, que nunca se que quiero.
lunes, 16 de julio de 2012
Tristeza
Con el pesar de los ojos y del alma, con las manos secas, desgastadas por la tristeza, algo a lo que uno, al parecer, es capaz de acostumbrarse.
miércoles, 11 de julio de 2012
Quiero...
Quiero apretarte contra mi cuerpo, quiero mantenerte bien lejos, quiero sentir esos labios, quiero no volver a ver tus ojos...
Quiero...
jueves, 5 de julio de 2012
Pequeña, tímida gota.
Vi como una ínfima gota de sudor recorría su rostro, descendiendo junto a sus ojos en dirección a sus labios, me estremecí al verla rozando el borde de los mismos, soñé ser aquella gota. Descendió hasta su barbilla para, en una milésima de segundo que pareció una eternidad, caer en su pecho, evitando cruzar mirada alguna con sus ojos, busqué de nuevo aquella gota, pequeña, tímida, que se dirigía ya apresurada hacia su ombligo. Sorteaba los dedos de mis manos que acariciaban su costillar mientras lentamente me acercaba a su rostro para besarla, para sentirla cerca de mí.
Así pues, del mismo modo en que me acercaba, cumpliendo un sueño, una imagen grabada en mi memoria de un deseo del pasado, aquella pequeña gota de sudor había rebasado ya su suave y perfecto ombligo, grabado en sus carnes con precisión milimétrica, descendiendo lentamente como si estuviese imantada.
Y fue el contacto con esos labios, al unisono que mi cuerpo detenía aquella gota de sudor, mientras nuestras miradas se cruzaban y con todo mi cuerpo sentía la suavidad de aquella piel, el tiempo se detuvo un instante.
En mi cabeza solamente se repetía la idea de que me arrancaran el corazón, pues nunca había latido con tanta fuerza, nunca había pretendido salirse de mi pecho con tanta pasión.
Camina suave.
Hace tiempo que dejó de doler.
Hace tiempo que dejé de pensar, hace tiempo que dejó de doler. Las horas dejaban de avanzar lentamente en aquellas sillas de metal que brillaban con el sol, frente a las mesas a conjunto, con una cerveza fría ante mis ojos, echando pausadamente el humo de un cigarrillo por la nariz, el tiempo volvía a pasar con normalidad.
Ni siquiera las imágenes más subidas de tono de mi mente son capaces ya de alterar mi quemado corazón, ni siquiera el recuerdo de tus besos, tus caricias, tus ojos.
Hace tiempo que dejó de doler...
Ni siquiera las imágenes más subidas de tono de mi mente son capaces ya de alterar mi quemado corazón, ni siquiera el recuerdo de tus besos, tus caricias, tus ojos.
Hace tiempo que dejó de doler...
sábado, 30 de junio de 2012
En sueños...
En sueños su pálida novia iba hacia él desde una verde bóveda de ramas. Sus pezones como de marga y sus costillas pintadas de blanco. Llevaba un vestido de gasa y sus cabellos oscuros estaban recogidos con peinetas de marfil, peinetas de concha. Su sonrisa, su mirada baja. Por la mañana volvía a nevar. Cuentas de hielo gris en ristra sobre los cables de electricidad.
La carretera.
viernes, 29 de junio de 2012
Camina suave.
En los momentos en que más lejos te siento, más quiero perderte. Pégate a mí, y no te marches jamás...
miércoles, 23 de mayo de 2012
Estoy cansado.
Veo un país enfrentado en si mismo, responsabilidad, que también culpa, de aquellos que han ocupado el poder, de aquellos que se aferran a él sin importarles las necesidades de los que vivimos bajo ellos.
Siempre creí vivir en democracia, me hicieron creer que era eterna, que siempre estuvo ahí, que siempre estaría, pero mintieron. El rencor arraigado en esta tierra es superior a nuestras fuerzas, mientras la gente lucha por seguir adelante, aquellos que nos dominan y nos oprimen siguen alimentando ese rencor, sin emitir juicio alguno, avivando la llama para causar discordia entre nosotros.
Prometieron "el oro y el moro", bienestar social, trabajo, seguridad, futuro. Con esas promesas untadas en purpurina brillante se han afianzado en el poder, a mis 23 años todavía no he visto ninguna de esas promesas cumplidas. "Estamos en tiempos de crisis" oigo decir constantemente pero, ¿acaso ellos viven en crisis? No recuerdo un solo día de mi vida en que no haya crisis, no recuerdo disfrutar de esos lujos que ellos nombran, solo recuerdo las cansadas manos de mis padres, rasgadas y desgastadas por el trabajo, solo recuerdo los fatigados ojos de aquellos que día a día lucharon, y luchan, por seguir adelante.
Nos han mentido, eso es imposible de negar, cuando ya tenían lo que querían, quieren más; y yo pienso que no es justo. Es el momento de no enfrentarnos, de aunar esfuerzos para derrocar a estos dictadores democratizados, olvidemos ideologías, olvidemos odios por un momento, volvamos a ser uno; no por nosotros mismos, por los nuestros.
Y yo me pregunto qué será de los míos en un futuro, de aquellos a los que quiero y amo si somos incapaces de demostrar al mundo que no estamos de acuerdo. No quiero mirarlos a los ojos, sentir su vibrante luz, y decir que no hicimos nada. Prefiero dejar que esas miradas me atraviesen el alma, que me abran el corazón y desgarren el alma al poder decir que, al menos, luchamos.
martes, 3 de abril de 2012
Por un café
Ante una taza de café, cigarro en mano, sus ojos recorrían la calle en busca de cualquier cosa que pudiese alegrarle el espíritu, pero al igual que todas las mañanas, no hubo suerte. Su mirada volvió a centrarse en aquella cicatriz de su mano, recordando aquel momento en el que fue herido, aquel momento en que fue la última vez que sintió dolor.
Cuando parecía que nada iba ya a estimular su atención, rememorando aquel accidente en el que la vio por última vez, su atención se centró por unos segundos en la conversación que mantenían en la mesa adyacente a la suya entre una mujer de avanzada edad y un joven desconocido.
Aquella mujer era su vecina que, como cada mañana a la misma hora, había bajado a desayunar junto a su mascota, un pequeño perro de aspecto enclenque; el joven con el que hablaba, o más bien el joven que escuchaba el dilatado monologo de la anciana, era un desconocido al que nunca había visto por aquella cafetería. El joven, de aspecto cansado, escuchaba con total atención cada palabra que la anciana pronunciaba, relatando historias de su vida, los lugares que había visitado, allí donde había trabajado e incluso aquellos lugares en que había salido a la calle a manifestarse cuando fue necesario.
Volvió entonces a sentir dolor, el corazón le presionaba el pecho mientras sentía unos fuertes dolores rampantes en su espalda, llevó las manos a su rostro dejando caer el consumido cigarro al suelo, apretando los dientes, ahogando un grito de rabia. Un sentimiento de inutilidad le inundó, un sentimiento de desesperación por la gente de su tierra, gente que se estaba dejando atar y maltratar por aquellos que tenían el poder y lo ejercían a su antojo.
Sintió la necesidad de hacer algo por cambiar la situación, se levantó, pagó la cuenta y abandonó la cafetería.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
