jueves, 5 de julio de 2012

Hace tiempo que dejó de doler.

Hace tiempo que dejé de pensar, hace tiempo que dejó de doler. Las horas dejaban de avanzar lentamente en aquellas sillas de metal que brillaban con el sol, frente a las mesas a conjunto, con una cerveza fría ante mis ojos, echando pausadamente el humo de un cigarrillo por la nariz, el tiempo volvía a pasar con normalidad.
Ni siquiera las imágenes más subidas de tono de mi mente son capaces ya de alterar mi quemado corazón, ni siquiera el recuerdo de tus besos, tus caricias, tus ojos.

Hace tiempo que dejó de doler...

No hay comentarios:

Publicar un comentario